Antes de empezar a hacer (tratar) cosas en serio, pensaba que la gente iba a responder en función de como uno la tratara. Por lo tanto, tener si había buena onda, la comunicación seria mucho más fluida.
Pero no. Lamentablemente hay personas cuadradas, que solo responden a ordenes e imposiciones y que solo de esa manera entienden. Y lo pero de eso, es cuando tienes un usuario de aquellos en tu equipo, al cual le tienes que extraer información.
Después de dos intentos fallidos de entablar una conversación de no más de 15 minutos, tendré que aplicar el método antiguo… “el palo con clavo”. Si no hay respuesta, palo. Si no hay intención de ayudar, palo. Si omites información, palo. Y un palo de despedida, para que aprendan, al igual que los animalitos, a comportarse.
¿Conclusión? A la gente subordinada, le gusta que la estén controlando, que estén con el látigo y el palo por si es que escapan o dejan de hacer su labor y que le den ordenes por todo. Y ahí esta el rol del jefe… el tratar bien a la gente no es buena consejera, ya que al rato se te subirán por el chorro, así que palo.